Historias
perfume a jazmines
recuerdos que vienen y van
la nostalgia mirando al horizonte
con toda su belleza y vanidad
con sus gestos traumados
sus enojos helados
sus llantos anestesiados
y los pasos
los pasos siempre demorados
por el embotellamiento
en la calle de los malos tragos
de todo lo que no es y quiere ser
que anhela mientras
no entiende qué es lo que tiene que hacer
a quién le debe
la ternura de sus días
la humedad de sus labios
color carmesí
el maquillaje corrido
el quejido al gemir
mientras las distantes nubes
se excusan
armando un falso motín
de cadenas perpetuas
y mudas lunas ancladas
amamantando a la nada...
nadando desesperanzadas
en un río de puertas cerradas.
miércoles, 5 de julio de 2017
sábado, 8 de abril de 2017
Síndrome de Peter Pan.
Melodía atemporal,
las calles vacías.
Camino a la deriva
y un silencio de gusanos
me envuelve en su manto...
así pasan los años.
Mi juventud:
tesoro delicado,
ahora es un rostro abrumado
por cucarachas de oficinas.
Los cuentos de mi infancia
están cubiertos de ansiedades reprimidas
como sábanas pulcras y límpidas
que me cubren
que me cubren
con sabor a papeles,
a impresoras de fatiga.
¿Cuándo fue que me volví tan fría?
¿Cuándo fue que me volví tan fría?
las paredes
inútiles y mudas
inútiles y mudas
se me ríen en todas las esquinas.
Mi desnudez es abrupta,
parece una cadena enmohecida
tiesa en la fría niebla
como una niña confundida,
sometida
al shock de la memoria.
Tal vez esté dormida,
tal vez esté muerta
o quizá estoy despierta
en la sequía
de mis pálidos pétalos.
Sin sepulcro
ni tierra removida,
ni tierra removida,
abatida en la llovizna,
convertida en la enemiga;
observando como a mi pecho lo traspasan
cientos de rosas con espinas.
observando como a mi pecho lo traspasan
cientos de rosas con espinas.
viernes, 31 de marzo de 2017
Recuerdo Verano Infierno
Intensa luz en la mirada
muerde el asfalto al caminar
la ciudad me quema
y la muda herida me arde
con sus multitudes de impaciencia
con sus multitudes de impaciencia
las veredas desarmadas
las cornisas oxidadas
las tarjetas del consumo
y mis pasos que son humo
la constante espera
las cornisas oxidadas
las tarjetas del consumo
y mis pasos que son humo
la constante espera
es mi sed de lluvia
mi sed de todo
lo que hoy no está.
lleva la canción latiendolo que hoy no está.
Y en las noches baila un ciego
esa canción que ella nunca pudo escuchar
cuando se me queman las ideas
ante el lápiz y el papel
por la poesía absurda
que anida hace años en mi piel
con el fuego de una estrella
de un sentir voraz
que me consume en el espejo
me olvida y te olvidas
que ya sin ser
agota los espacios
adorando al ego
al maldito y sagrado ego
que de tanto orgullo visceral
sigue aislado en su trono
con toda su miseria ancestral
mientras el alcohol derrama vasos
en la noche de los torpes pasos
con la lengua de la gran serpiente
oscureciéndome
desgarrando todos los trazos
del dibujo destinado
a ser cenizas otra vez
Yo acá sigo, vuela el tiempo
siempre fingiendo dejarme atrás
como vos hoy pasando por la puerta de mi casa
caminando sin voltear
Sin destino
siempre sigo
mirando a la nada
mirando fijo
yo acá sigo sin poder hablar...
jueves, 9 de febrero de 2017
De plumas e inciertos.
Quisiera poder hablar,
quisiera abrirme a lo que no sé.
Quisiera reinventarme en una página en blanco,
en un efímero impulso que me devuelva a la niñez.
Ser espontánea;
jugar con el finísimo hilo
de todo lo que puede llegar a ser...
quisiera abrirme a lo que no sé.
Quisiera reinventarme en una página en blanco,
en un efímero impulso que me devuelva a la niñez.
Ser espontánea;
jugar con el finísimo hilo
de todo lo que puede llegar a ser...
La espina de la rosa.
El instante eterno de silencio,
caminando con todos mis muertos
por el pasillo de mi soledad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)