domingo, 24 de enero de 2016

DRUIDA

Cuando me encuentro en paz con la naturaleza
el miedo prefiere el silencio.
Después de buscar el camino,
comprendí que el desvío no existe.
Me distraje entre excusas de cenizas,
entre preguntas desahuciadas
pero la luz ahora es tan brillante
que mis demonios ya no pueden
desplegar sus alas.
Hacer música es la purificación
para desaparecer los resentimientos y el dolor.
Estoy tan lejos del mundo,
que ahora el mundo soy yo.
Derramo el vino a mi antojo,
me embriago de rituales para hacerme el amor.
Los elementales del aire y del fuego
danzan las melodías que brotan de mi inspiración.
Y mientras le dedico canciones de amor a la luna
los ideales se vuelven visibles 
en los paisajes de mi mundo interior.
Las runas y las cartas lo confirmaron,
hay una recompensa para mi corazón.
Ahora soy un eco de pasión atravesando las montañas,
el espejo me devuelve la pureza en la mirada.


Porque al final pude entenderlo todo,
ayer me lo dijeron las hadas;
perdida en un bosque, 
junto al fuego y mi guitarra
no necesité más que eso
para volver a sentirme amada.

viernes, 15 de enero de 2016

Hadalunna.


¿Podrá la música calmar mi sed en las noches en las que la ansiedad me corrompa?
¿Tendrá el aire que reavive el fuego, la pasión de mis deseos, la luz de mis anhelos que en mis latidos parece mermar?
Ella es, ella siempre lo fue. La respuesta, la llave.
Por esta y todas las noches que me queden le pido,
 que su luz y su magia expresen por mi
lo que yo ya no puedo transformar.