jueves, 9 de febrero de 2017

De plumas e inciertos.

Quisiera poder hablar,
quisiera abrirme a lo que no sé.
Quisiera reinventarme en una página en blanco,
en un efímero impulso que me devuelva a la niñez.
Ser espontánea; 
jugar con el finísimo hilo 
de todo lo que puede llegar a ser...

La espina de la rosa.


El instante eterno de silencio, 
caminando con todos mis muertos 
por el pasillo de mi soledad.