Todo es un gran artificio
una mísera podredumbre,
una sombra de las tinieblas,
la llama de una vela extinguiéndose.
Me jacto de ser compleja,
de invertir las caras
y mover al revés las piezas.
Me asfixio de personajes,
abarco miles de facetas.
Me asfixio de personajes,
abarco miles de facetas.
Soy un océano de ilusionismo,
la actriz principal de la moraleja.
Las telarañas amarran la ingenuidad de la presa,
y se abre el telón para mi gran proeza.
Soy la suma sacerdotisa del gran arte del engaño.
mis carcajadas retumban desde el escenario.
Trágica y frágil desnudez del poeta,
necesito destruir mi propia corteza.